¿Alguna vez sentiste que, si la otra persona cambiara ciertas actitudes o tuviera más en cuenta lo que para vos es importante, el vínculo podría ser diferente? En las relaciones humanas, muchas veces sufrimos porque el otro reacciona de un modo que no esperábamos, o incluso contrario a lo que pensamos y sentimos. Estas respuestas pueden generarnos decepción, frustración o desconcierto. Entonces, ¿cómo posicionarnos frente a estas situaciones para crear valor, en lugar de quedar atrapados en el malestar? ¿Cómo transformar el encuentro con el otro en una oportunidad de crecimiento?















